Gestionando la energía en nuestro cuerpo.

¿Qué nos pone en funcionamiento cada día? ¿De donde salen todos los impulsos para generar cada una de las acciones cotidianas? Si nos paramos a pensar unos instantes sobre cómo surge el movimiento de nuestro cuerpo, de nuestro organismo, de nuestro ser, posiblemente encontraríamos diferentes teorías científicas que nos suministrarían una amplia cantidad de argumentos teóricos acerca de cómo se produce la vida. Pero llevándolo a la práctica sencilla de lo cotidiano, lo que sabemos es que si hay algo que no podemos dejar de hacer en la vida durante unos pocos segundos es de “Respirar”. Como les digo a menudo a mis alumnos: –No sabemos quien nos enciende el interruptor cada día, lo que sí sabemos es que si dejamos de respirar nos desenchufamos.– Para el Ayurveda y para diferentes filosofías orientales la respiración es fundamental en cualquier ámbito. Es lo que el Ayurveda y el Yoga llaman “gestión del Prana (energía)”. La respiración adecuada es lo que dota a nuestro organismo de vitalidad como ya vimos en el post anterior XX. La respiración relaja el sistema nervioso, libera las emociones, activa el funcionamiento de nuestro organismo, revitaliza nuestro flujo sanguíneo, músculos, activa nuestro sistema cerebral… en definitiva genera el movimiento de la vida dentro de nosotros. Digamos, que en este sentido, los marmas serían núcleos y canales en los que se concentra y se transmite la energía en nuestro cuerpo. Son un mapa de puntos que como grandes centrales energéticas distribuyen la energía hacia nuestros diferentes puntos vitales del cuerpo. Serían un mapa de un total de 107 puntos distribuidos por todo el cuerpo e interconectados entre sí, que como grandes centrales energéticas distribuyen la energía hacia nuestros diferentes puntos vitales.

La estimulación de estos marmas cuando la energía está bloqueada ayuda al funcionamiento adecuado de los diferentes sistemas de nuestro organismo recuperando el equilibrio y facilitándonos armonía, salud y bienestar físico, emocional e incluso mental.

¿Cómo podemos estimular entonces estos Marmas?

Una de las vías más habituales es a través de uno de los tratamientos que incluye la Terapia Ayurvédica: La Marmaterapia. Consiste en un masaje sobre cada uno de los marmas que hay que re-activar, estimulándolos mediante suaves presiones para re-equilibrar el funcionamiento armónico de la parte del cuerpo que queremos sanar. Desde la perspectiva del Ayurveda, la enfermedad es fruto de un desequilibrio de nuestra energía, que se ha quedado estancada y hay que desbloquear para restaurar el equilibrio.

Otra de las vías es la práctica de asanas a través del Yoga (Yoga Ayurvédico) en el que se pone especial intención sobre cada uno de los marmas comprometidos en la asana. De esta manera, al habitar la postura de manera consciente prestando atención a estos puntos movilizamos la energía hacia una mayor fluidez, disolviendo con la práctica la energía estancada en el organismo. Este trabajo nos lleva hacia una mayor consciencia de nuestro cuerpo y una mayor conexión e integración con el todo.

Si quieres conocer más acerca de esta técnica milenaria y sus beneficiosos efectos sobre nuestra salud y bienestar no dejes de visitar esta página web. Y para no perderte nada suscríbete a mi Newsletter.

Autora: Minerva Tejero Ardines

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