Y aquí va mi ultima creación. Así de bonito me ha quedado lo que he llamado mi “cofre mágico de esencias para el alma”, con sus etiquetas, detallando sus mantras, sus yantras, sus mudras…, todo elaborado artesanalmente por mí misma con mucho amor.

Estas Navidades me he sentido especialmente inspirada. Puede que tenga que ver el hecho de haber descansado lo que he necesitado, haber comido lo mejor que he sabido, haberme cuidado hasta el capricho y haber disfrutado de mi familia y de mi tiempo todo lo que he podido. En resumen, me he sido fiel a mí misma, a mi sentir, a mis necesidades y a lo que me apetecía hacer en cada momento en la libertad del tiempo y del espacio. De ahí han brotado los aromas, las esencias que componían esta sinfonía del equilibrio. Siete mezclas de aceites esenciales orientadas a equilibrar a través de la aromaterapia cada uno de los Chakras (muladhara, svadhistana, manipura, anahata, vishuda, ajna, sahasrara), a reorganizar las emociones que rigen su funcionamiento equilibrado. Aromas que evocan sensaciones que nos ayudan a actuar de manera más armónica y en sintonía con nuestro Ser esencial y que nos estimulan emocionalmente para abordar mejor las situaciones que nos acontecen. Una alquimia ayurvédica enfocada a equilibrar las energías que gobiernan cada uno de estos siete grandes marmas. Combinan aceites esenciales puros y extractos herbales macerados en frío durante 40 días bajo el influjo lunar y solar para dirigir el viaje hacia la totalidad a través de los sentidos. En su interior, piedras semipreciosas que resuenan con la energía de sus esencias, amplificando su efecto mágico y transformador.

Lo que realmente dota de poder a todo aquello que desarrollamos es la presencia, la consciencia e invocar a la belleza en cada acto, haciendo de cada gesto un ritual de entrega al universo. Los he empezado a utilizar al finalizar mi práctica diaria dedicando unos instantes a meditar sobre el estado de cada Chakra y ser consciente de cuál es el trabajo que aún me queda por hacer y bendecir y agradecer el que ya está hecho. Recito internamente sus mantras y a través de estos aromas conecto con las sensaciones que me ayudan a empoderar la perspectiva de cada uno. De esta manera, comienzo mi día cargada de energía y una inmensa sensación de plenitud. 🙂

Próximamente abordaré más en detalle el poder de las plantas, su alquimia y los próximos talleres que estoy elaborando donde conoceremos su mundo fascinante. Si quieres más información sobre todo ello pincha aquí.

Namaste.

Autora: Minerva Tejero Ardines